Ayer observé en la televisión, por unos minutos, el programa especial "9/11 : 10 años después”. Inmediatamente, me percate que el contenido del programa giraba en torno a las experiencias de los sobrevivientes del atentado terrorista al “World Trade Center”. Ese tipo de viviencias siempre llaman la atención por lo desgarrador de los relatos, y porque el lado humano de las tragedias siempre conmueven a la gente, incluso a los más insensibles. Además, las experiencias individuales le resultan interesantes a un país donde el individualismo rige el comportamiento de la gran mayoría de sus habitantes. Este es el caso de Puerto Rico y Estados Unidos…ya veremos si el programa de televisión obtiene el “rating” más alto de todos, pero me atrevo a vaticinar de que así será…
Sin embargo, pensé en términos de la antítesis del individualismo : colectivismo. Es decir, ¿qué representó aquel atentado terrorista para los Estados Unidos como nación, como pueblo, como país, como un colectivo? El Premio Nobel, Gabriel García Márquez no pudiera contestar esta pregunta de mejor manera, en una carta abierta que envío a George W. Bush, entonces presidente de los Estados Unidos, días después del 11 de septiembre de 2001. A continuación, transcribo la carta en su totalidad :
“¿Cómo se siente? ¿Cómo se siente ver que el horror estalla en tu patio y no en el living del vecino? ¿Cómo se siente el miedo apretando tu pecho, el pánico que provocan el ruido ensordecedor, las llamas sin control, los edificios que se derrumban, ese terrible olor que se mete hasta el fondo en los pulmones, los ojos de los inocentes que caminan cubiertos de sangre y polvo? ¿Cómo se vive por un día en tu propia casa la incertidumbre de lo que va a pasar? ¿Cómo se sale del estado de shock? En estado de shock caminaban el 6 de agosto de 1945 los sobrevivientes de Hiroshima. Nada quedaba en pie en la ciudad luego que el artillero norteamericano del Enola Gay dejara caer la bomba. En pocos segundos habían muerto 80.000 hombres mujeres y niños. Otros 250.000 morirían en los años siguientes a causa de las radiaciones. Pero ésa era una guerra lejana y ni siquiera existía la televisión. ¿Cómo se siente hoy el horror cuando las terribles imágenes de la televisión te dicen que lo ocurrido el fatídico 11 de septiembre no pasó en una tierra lejana sino en tu propia patria? Otro 11 de setiembre, pero de 28 años atrás, había muerto un presidente de nombre Salvador Allende resistiendo un golpe de Estado que tus gobernantes habían planeado. También fueron tiempos de horror, pero eso pasaba muy lejos de tu frontera, en una ignota republiqueta sudamericana. Las republiquetas estaban en tu patio trasero y nunca te preocupaste mucho cuando tus marines salían a sangre y fuego a imponer sus puntos de vista. ¿Sabías que entre 1824 y 1994 tu país llevó a cabo 73 invasiones a países de América Latina? Las víctimas fueron Puerto Rico, México, Nicaragua, Panamá, Haití, Colombia, Cuba, Honduras, República Dominicana, Islas Vírgenes, El Salvador, Guatemala y Granada. Hace casi un siglo que tus gobernantes están en guerra. Desde el comienzo del siglo XX, casi no hubo una guerra en el mundo en que la gente de tu Pentágono no hubiera participado. Claro, las bombas siempre explotaron fuera de tu territorio, con excepción de Pearl Harbor cuando la aviación japonesa bombardeó la Séptima Flota en 1941. Pero siempre el horror estuvo lejos. Cuando las Torres Gemelas se vinieron abajo en medio del polvo, cuando viste las imágenes por televisión o escuchaste los gritos porque estabas esa mañana en Manhattan, ¿pensaste por un segundo en lo que sintieron los campesinos de Vietnam durante muchos años? En Manhattan, la gente caía desde las alturas de los rascacielos como trágicas marionetas. En Vietnam, la gente daba alaridos porque el napalm seguía quemando la carne por mucho tiempo y la muerte era espantosa, tanto como las de quienes caían en un salto desesperado al vacío. Tu aviación no dejó una fábrica en pie ni un puente sin destruir en Yugoslavia. En Irak fueron 500.000 los muertos. Medio millón de almas se llevó la Operación Tormenta del Desierto... ¿Cuánta gente desangrada en lugares tan exóticos y lejanos como Vietnam, Irak, Irán, Afganistán, Libia, Angola, Somalia, Congo, Nicaragua, Dominicana, Camboya, Yugoslavia, Sudán, y una lista interminable? En todos esos lugares los proyectiles habían sido fabricados en factorías de tu país, y eran apuntados por tus muchachos, por gente pagada por tu Departamento de Estado, y sólo para que tu pudieras seguir gozando de la forma de vida americana. Hace casi un siglo que tu país está en guerra con todo el mundo. Curiosamente, tus gobernantes lanzan los jinetes del Apocalipsis en nombre de la libertad y de la democracia. Pero debes saber que para muchos pueblos del mundo (en este planeta donde cada día mueren 24.000 pobladores por hambre o enfermedades curables), Estados Unidos no representa la libertad, sino un enemigo lejano y terrible que sólo siembra guerra, hambre, miedo y destrucción. Siempre han sido conflictos bélicos lejanos para ti, pero para quienes viven allá es una dolorosa realidad cercana, una guerra donde los edificios se desploman bajo las bombas y donde esa gente encuentra una muerte horrible. Y las víctimas han sido, en el 90 por ciento, civiles, mujeres, ancianos, niños efectos colaterales. ¿Qué se siente cuando el horror golpea a tu puerta aunque sea por un sólo día? ¿Qué se piensa cuando las víctimas en Nueva York son secretarias, operadores de bolsa o empleados de limpieza que pagaban puntualmente sus impuestos y nunca mataron una mosca? ¿Cómo se siente el miedo? ¿Cómo se siente, yanqui, saber que la larga guerra finalmente el 11 de septiembre llegó a tu casa?
Gabriel García Márquez”
Recordemos, pues, el 11 de septiembre de 2001, como una tragedia en términos individuales para los sobrevivientes y los familiares de los muertos ese día. De igual manera, no olvidemos otras fechas en la historia de la humanidad donde los Estados Unidos provocaron la misma miseria, dolor y terror que recibieron 10 años atrás.
Ahora bien, como colectivo, como país, los americanos y su gobierno han sido acusados de provocarse un “auto-golpe” aquel fatídico día, para justificar una guerra por petróleo en el Medio Oriente. ¡Imagínese! Todo ese terror en Nueva York y en el Pentágono orquestado y perpetrado por el propio gobierno americano. Esta acusación y los hechos históricos mencionados por García Márquez en su carta, me convencen cada día más de que los “yanquis” no son “monjitas de la caridad” ni los paladines de la democracia en el mundo.
Seguiremos "blogueando"...
Ley una descripcion de esta gran nacion y decia "un gran dragon con cuernos de cordero" Q gran verdad.Parece cordero manso pero es un dragon imponiendo u voluntad.
ResponderEliminar¿Por qué luego del 'ataque' a las torres gemelas aparecía un video de unos afganos celebrando, cuando el mismo fue grabado días antes? Luego el presidente declaró 'seguridad nacional' para que nadie pudiera hablar al respecto y opinar abiertamente sobre su pensar, sino lo que el pentágono aprobara, la prensa no podía emitir conjeturas sobre posibles causas. ¿Por qué estuvieron solamente 40 días y solamente enviaron 4 mil soldados a Afganistán? Luego aprovecharon el momento para acusar injustamente a Irak, acusándoles de poseer armas biológicas las cuales nunca encontraron. Allí mantuvieron las tropas por mucho tiempo. Hacen alusión a los 'coches bombas', pero ese pueblo no encontraba otra manera de defenderse ante semejante abuso. Muchas interrogantes, piense cada cual lo que quiera, pues para eso nos dieron la capacidad de pensar. Piensa libremente y no dejes que nada cause coerción a tu juicio.
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